Dom. III de Cuaresma "Dame de beber del Agua viva"
En este III Domingo de Cuaresma, la Palabra nos conduce a un lugar muy distinto del monte luminoso del domingo pasado. Hoy no subimos a lo alto; hoy nos detenemos junto a un pozo, en Sicar. Allí, en medio del camino polvoriento, Jesús se encuentra con una mujer samaritana. No hay discípulos privilegiados. No hay escena de gloria. Hay cansancio, calor y una historia personal marcada por heridas. Y en el centro de todo resuena una promesa que atraviesa los siglos: “El que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás”. El Evangelio nos muestra a Jesús cansado del camino, sentado junto al pozo al mediodía, la hora más calurosa. La mujer viene sola, probablemente para evitar miradas y comentarios. Y Jesús rompe todas las barreras: habla con una mujer —algo poco habitual en aquel contexto—, con una samaritana —considerada extranjera y enemiga—, y con alguien cuya vida sentimental era conocida y cuestionada. El diálogo avanza poc...