DOM XIV DEL T.O. "Cuando el corazón está cansado, Cristo lo fortalece"
El Evangelio de este domingo nos muestra un rostro de Jesús que llena de esperanza. Él dice: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré» . ¡Qué palabras tan oportunas para nuestro tiempo! Vivimos cansados. Hay cansancio físico por el trabajo, pero también un cansancio del alma: preocupaciones familiares, problemas económicos, enfermedades, soledad, incertidumbre y tantas cargas que cada uno lleva en silencio. Lo hermoso del Evangelio es que Jesús no nos promete una vida sin dificultades. Nos ofrece algo mucho más grande: caminar con nosotros . Él no quita todas las cruces, pero nos ayuda a llevarlas. Después añade una frase que puede sorprendernos: «Carguen con mi yugo… porque mi yugo es suave y mi carga ligera» . En tiempos de Jesús, el yugo era el instrumento que unía a dos bueyes para trabajar juntos. Jesús nos está diciendo: «No lleves solo el peso de tu vida; déjame caminar contigo»...