DOM. II NAVIDAD. Habitó entre nosotros
En este Segundo Domingo de Navidad la Iglesia nos invita a seguir contemplando el misterio que celebramos hace pocos días. Ya pasaron los cantos, las luces y el entusiasmo inicial, pero la Palabra de Dios nos lleva más hondo, al corazón mismo de la Navidad. Hoy no se nos presenta el pesebre ni los pastores, sino una afirmación que lo cambia todo: “El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. San Juan nos conduce hasta el principio de todo. Antes del tiempo, antes de la creación, estaba la Palabra, el Verbo, y esa Palabra era Dios. Para el pueblo judío, la Palabra de Dios era fuerza creadora, la que da vida y sostiene el mundo. Para el mundo griego, era la razón que da sentido a la existencia. Juan une ambos mundos y proclama algo impensable: esa Palabra eterna no se quedó en el cielo, sino que se hizo carne, es decir, asumió nuestra fragilidad, nuestra historia, nuestras alegrías y también nuestros dolores. Dios no se mantuvo a distancia; decidió ent...