Dom XXIII del T.O. El Reino exige
El Evangelio de este domingo nos presenta los aspectos y exigencias fundamentales del seguimiento. No se puede ser discípulo de Jesús si se ama más al padre, a la madre, a la esposa, a los hijos, a los hermanos, a las hermanas, e incluso a la propia vida... No se puede ser discípulo de Jesús si no se renuncia a todas las posesiones. En esta declaración encontramos un componente característico de la predicación y las decisiones de Jesús: la suya es una vocación que exige un fuerte compromiso, un desapego de muchos hábitos, una orientación radical hacia Él y el Reino de Dios. Para expresar esta exigencia, no duda en usar la paradoja: “Quien ama su vida, la pierde; y quien odia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna” cfr. Jn 12,25. Los discípulos aprenderán que a veces esto no es solo una expresión intensa, sino también una verdad que se realiza a través del testimonio del martirio. Jesús habla de todas las posesiones, afectos, planes y bienes que pueden esclavizarnos, q...