XV DOMINGO DEL T.O. La fuerza del Evangelio
“Salió un sembrador a sembrar” (Mt 13, 1-23) Escucha esta historia: "Una madre del interior del país tenía tres hijos estudiando en la universidad. Después de las vacaciones les regaló a cada uno una planta para que alegrara sus habitaciones. Al final del curso fue a ayudarles a recoger sus cosas. En la habitación del hijo mayor estaba la maceta, pero sin la planta. Y explicó él: -Ay, mamá. Me olvidé de sacarla de la caja y, cuando la saqué, ya estaba muerta. El segundo hijo tenía la planta en una estantería. Pero estaba también seca. -Mira, mamá. La planta estuvo muy hermosa hasta los exámenes y las fiestas, pero entonces me olvidé de regarla. Pero la planta del tercer hijo estaba verde y hermosa. - “¡Qué belleza!”, dijo la madre. “Tú no mataste la planta”. -Claro que no. La planta me recordaba tu cariño y yo sabía que tú querías que la regara todos los días. Y, ya ves, ha crecido mucho ". ( Félix Jiménez, Escolapio). ¿A qué nos invita la parábola? La parábola del sembrado...