DOM XXX T.O. Con todo el corazón
Un día preguntaron a una mujer mayor cuál había sido el secreto de su vida. Después de pensarlo unos segundos respondió: «He aprendido que al final de la vida no recordamos cuánto tuvimos, sino a quiénes quisimos y quiénes nos quisieron». Esta es la gran verdad del Evangelio de este domingo. En la narración, un fariseo pregunta a Jesús: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»; había muchos preceptos y normas; él quería saber cuál era el más importante. Jesús no duda: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente», y añade inmediatamente: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Él une dos cosas que nosotros muchas veces separamos: el amor a Dios y el amor al prójimo. No podemos decir que amamos a Dios si despreciamos al hermano, pero tampoco podemos reducir el cristianismo simplemente a ser buenas personas. El amor cristiano nace de Dios y vuelve a Dios. P or es...