DOM XXVIII del T.O. Ven, te estaba esperando
Una mujer recibió una invitación para una gran celebración. Durante días preparó su vestido, pensó en el regalo y esperaba con ilusión aquel momento. Pero cuando llegó el día, tenía tantas cosas pendientes que terminó diciendo: «no puedo ir, tengo demasiado que hacer» ….A veces la vida nos sucede así: Dios nos invita a una fiesta, pero nosotros estamos demasiado ocupados para acudir. En el Evangelio, Jesús compara el Reino de Dios con un banquete de bodas. El rey prepara todo: la mesa está servida, la fiesta está preparada, los invitados han sido llamados; pero ocurre algo sorprendente: los invitados rechazan la invitación. Unos se van a sus tierras, otros a sus negocios, cada uno en sus asuntos. No son necesariamente personas malas, simplemente tienen otras prioridades. Podemos preguntarnos: ¿qué lugar ocupa Dios en nuestra vida? Porque quizá no hemos rechazado a Dios, simplemente lo hemos ido dejando para después: «cuando tenga tiempo, rezaré». «C...