Entradas

DOM XXIII del T.O. Ve y háblale, si de verdad le quieres

Imagen
   Una vez le preguntaron a un hombre muy sabio: «¿Quién ha sido tu mejor maestro?». Y respondió: «Todos aquellos que alguna vez se atrevieron a decirme que estaba equivocado». Una respuesta tan difícil de aceptar. Porque nos gusta que nos quieran, que nos comprendan, que nos den la razón… pero no siempre nos gusta que nos corrijan.      Y precisamente de eso nos habla hoy Jesús: de la corrección; pero no de cualquier corrección, sino de una corrección que nace del amor. Jesús dice: «Si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo a solas». Fijémonos en algo importante: a solas. Jesús no dice: «Ve y cuéntaselo a los demás». No dice: «Habla de él». Dice: «Habla con él». ¡Qué diferente sería nuestra convivencia si aprendiéramos esto! Muchas heridas no nacen del problema original, sino de todo lo que hemos hablado después sobre ese problema. Jesús nos propone otro camino: hablar con la persona, no hablar de la persona. Y añade algo todavía más valioso: «Si te ha...

DOM XXII del T.O. Lo que no elegiste también puede transformarte

Imagen
        Un hombre llevaba muchos años cargando con una cruz que le parecía demasiado pesada. Un día, cansado, le pidió a Dios que se la cambiara. Dios le permitió entrar en una habitación llena de cruces y escoger otra. Probó una grande, otra pequeña, una muy ligera… Finalmente encontró una que le pareció perfecta. —Esta quiero. Y escuchó una voz: —Esa es precisamente la cruz que ya llevabas.     A veces queremos seguir a Jesús, pero sin cruz. Queremos la Pascua sin Viernes Santo, la victoria sin esfuerzo, la fe sin renuncias. Y el Evangelio de hoy nos recuerda que el camino de Jesús pasa por Jerusalén. Pedro acaba de reconocer que Jesús es el Mesías, pero cuando Jesús anuncia que tendrá que sufrir y morir, Pedro se rebela: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.» él  quiere a Jesús, pero todavía tiene una idea equivocada del Mesías, quiere un Cristo victorioso, fuerte, triunfador. Jesús, en cambio, le muestra que su camino será el...

DOM. XXI DEL T.O. ¿Quién dice la gente que soy Yo?

Imagen
         Una vez preguntaron a una orquesta de músicos quién era para ellos Beethoven. Cada uno respondió de una manera diferente: unos hablaron de su profesión, otros de sus éxitos, otros de su carácter. Finalmente alguien preguntó a cada uno: —Pero, ¿quién es realmente para ti? Y entonces se hizo silencio. Porque una cosa es lo que sabemos de una persona y otra muy distinta lo que esa persona significa para nosotros.      Eso mismo hace Jesús en el Evangelio de este domingo. Va caminando con sus discípulos y, de repente, les hace una pregunta: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Las respuestas son variadas: Juan Bautista, Elías, Jeremías, uno de los profetas... La gente tiene opiniones sobre Jesús. Lo admira, lo respeta, reconoce que hay algo especial en Él. Pero Jesús no se queda ahí; da un paso más y pregunta directamente a sus discípulos: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Ya no pregunta qué pi...

ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA - María: del camino a la gloria

Imagen
     La Solemnidad de la Asunción de María nos habla de quiénes somos y hacia dónde vamos. Celebramos que María, al terminar su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo. No celebramos un privilegio especial y único, celebramos también nuestro destino.      La primera lectura del Apocalipsis nos presenta una imagen maravillosa: una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas. Es una imagen de triunfo en la lucha, pero también de esperanza. El mal intentó imponerse, pero finalmente Dios tiene la última palabra, y María es signo.     Y el Evangelio nos lleva a una escena mucho más sencilla: María entra en casa de Isabel. No es un pasaje de exaltación, ni donde ella aparece rodeada de grandeza. Aparece caminando, llevando a Jesús dentro y acercándose a quien necesita ayuda. Isabel la reconoce y exclama: «¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vient...

DOM XX del T.O. Una fe que no se rinde

Imagen
   Cuentan que un día un hombre llegó a la consulta de un médico muy preocupado. Después de contarle sus problemas, el médico le dijo: —«Necesita usted caminar todos los días». El hombre respondió: —«Doctor, ¿cuánto tiempo?». —«Hasta que se le pase el agobio». Aquella respuesta, sencilla y casi divertida, escondía una gran verdad: hay cosas que no se solucionan huyendo, sino caminando.      El Evangelio de este domingo nos presenta a una mujer que también tiene que caminar contra muchas dificultades. Es una mujer cananea que se acerca a Jesús y grita: «ten compasión de mí, Señor, Hijo de David». Su hija está enferma y ella no se rinde. Lo sorprendente es que Jesús, al principio, parece no escucharla, seguido, los discípulos quieren que se marche; y cuando él responde, sus palabras parecen todavía más complicadas: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos». Sin embargo, aquella mujer no se marcha, no se siente derrotada, responde con una humildad ...

DOM XIX DEL T.O. Hay tormentas que no hunden la barca; hunden la esperanza

Imagen
   Todos hemos pasado alguna vez por una tormenta; no solo las del cielo. Hay tormentas que llegan sin lluvia: una enfermedad, la muerte de un ser querido, una crisis familiar, el miedo al futuro, la soledad, el cansancio de seguir luchando. En esos momentos, la pregunta no es:¿dónde estoy yo?, sino: ¿dónde está Dios?      Eso mismo experimentan los discípulos en el Evangelio este domingo; están en medio del lago,  es de noche, el viento es contrario. Reman, pero no avanzan; Jesús no está con ellos... o al menos eso creen.    También la Iglesia, nuestras familias y cada uno de nosotros conocemos noches en las que parece que Dios guarda silencio. Pero el Evangelio nos ofrece una clave decisiva:   Jesús no evita la tormenta; entra en ella; n o llega cuando el mar ya está en calma, llega cuando las olas siguen golpeando la barca; y sus primeras palabras son un auténtico programa de vida:   «Ánimo, soy yo; no tengáis miedo.»   No d...

DOM XVIII T.O. "Cinco panes, dos peces... y un corazón dispuesto"

Imagen
   Todos hemos escuchado alguna vez esta frase: "con lo poco que tengo, no puedo hacer gran cosa. La dice quien piensa que su ayuda es insignificante, quien cree que su tiempo no cambia nada, quien piensa que su sonrisa, su visita o su oración no sirven de mucho... y, sin embargo, el Evangelio de este domingo desmiente esa idea.    Jesús se encuentra rodeado por una multitud; es tarde. Los discípulos hacen un cálculo muy razonable: "Despide a la gente para que vayan a comprar comida." Su propuesta parece lógica. Cada uno que resuelva su problema. Pero Jesús rompe esa lógica y responde con una frase que sigue desafiándonos hoy: "Dadles vosotros de comer." ¡Qué petición tan desconcertante! Los discípulos miran sus manos. Solo tienen cinco panes y dos peces. Es decir, casi nada. Pero Jesús no les pregunta cuánto tienen. Les pregunta si están dispuestos a compartirlo. Y ahí comienza el milagro. No empieza cuando se multiplican los panes. Empieza cuando alg...