DOM VI DE PASCUA No estamos solos: la promesa del Espíritu sostiene nuestra vida
Hay palabras que sostienen la vida. Palabras que, cuando son verdaderas, se convierten en apoyo en los momentos difíciles. Y una de esas palabras es PROMETER. Todos sabemos lo que significa prometer algo… y también sabemos que no todas las promesas se cumplen. Por eso, cuando alguien promete, lo importante no es solo la promesa en sí, sino quién la hace. Hoy Jesús nos hace una promesa. No una promesa cualquiera, sino una promesa que cambia la vida: “Yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, para que esté siempre con vosotros.” Es decir: no os voy a dejar solos. Continuamos en el discurso de despedida, como el domingo pasado. Jesús habla a sus discípulos; ellos están inquietos, no entienden del todo lo que viene. Y en lugar de dar explicaciones complicadas, les hace una promesa: el Espíritu Santo estará con ellos. Una presencia viva, cercana, constante. Antes de profundizar más, veamos cómo esta misma idea recorre también ...