Dom XXXI. Conmemoración de los fieles difuntos
La proclamación del Evangelio de Lucas se interrumpe el domingo en que la Iglesia conmemora a todos los fieles difuntos. No es solo un día marcado por el recuerdo y la tristeza por nuestros difuntos, sino una oportunidad para encontrar consuelo en la fe y la esperanza. En cada celebración eucarística la comunidad cristiana confiesa la resurrección de Jesucristo, rezando por los vivos y por los que ya duermen el sueño de la paz. El Evangelio que escuchamos nos presenta a Marta, que acaba de perder a su hermano Lázaro. Ella, siente el dolor de la pérdida. Le dice a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Cuántas veces también nosotros hemos dicho o pensado algo parecido: “Señor, ¿por qué lo permitiste?” Pero Jesús no se aleja del dolor de Marta. Se acerca, la escucha y le ofrece una luz más grande que su tristeza. Le dice: “Tu hermano resucitará.” Y no se refiere solo a un futuro lejano, sino a una presencia viva a...