Necesito trabajadores, dice el Señor

Pero ¿en esta época de autónomos, por qué ser obrero?
Ninguno de nosotros puede prescindir de los demás... de ninguna forma; si queremos sobrevivir, algo nos hemos de valer ya sea por la medicina y cuidados, ya sea por la comoda, ya sea quien nos enseña algo... así, el signo del trabajador es el de tener una vinculación con alguien y cumplir y además ser parte de un equipo que lleva adelante un propósito.
A veces tantas imágenes que quieren mostrarme lo que Jesús propone me confunden. Yo me quedo con la de médico, más en un mundo enfermo y necesitado de sanación.

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