Dom I de Adviento (CICLO A) - Prepara tu casa
Hoy comenzamos un nuevo Adviento, un tiempo de gracia, de espera y de renovación interior. La liturgia nos invita a dirigir la mirada hacia la venida del Señor, no sólo la que celebraremos en Navidad, sino también su venida diaria a nuestras vidas y su venida gloriosa al final de los tiempos. La palabra que ilumina este inicio de Adviento es clara, fuerte, casi urgente: vigilancia. “Estén vigilantes; Jesús nos dice en el Evangelio: “Estén despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor”. La vigilancia de la que habla no es miedo al futuro ni ansiedad por lo que pueda venir. No se trata de vivir asustados, sino atentos. Así, la vigilancia del discípulo es como la de quien ama: la madre que escucha por la noche si su hijo la necesita, el esposo que espera el regreso de su esposa, el amigo que está disponible cuando el otro lo busca. El amor no duerme. El amor está despierto. Por eso Jesús nos invita hoy a...